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Título

Nuevas técnicas para el estudio de cepas ovinas de Fasciola hepatica con diferente origen y grado de resistencia a fármacos antihelmínticos

AutorRobles Pérez, D.
DirectorMartínez Valladares, María ; Rojo Vázquez, Francisco Antonio
Palabras claveFasciola hepatica
Anthelmintic resistance
PCR
FECRT
CRT
Egg hatch assay
Albendazole
Triclabendazole
Fecha de publicacióndic-2015
EditorUniversidad de León
ResumenLa primera referencia registrada de la enfermedad causada por Fasciola hepatica tuvo lugar en el año 1379 por el francés Jean de Brye, a quien el rey Carlos V de Francia encargó escribir un tratado sobre la correcta gestión de los rebaños ovinos. Atribuyó la enfermedad al consumo por las ovejas de la hoja de una hierba conocida como “dauve”' que destruía el hígado del animal. En 1523 Sir Anthony Fitzherbert hizo ya referencia al término “flokes” (trematodos), nombre que deriva de la palabra anglosajona "floc", que significa “lenguado”. En 1547, Gabucinus, se refirió al parásito como un helminto similar a una semilla de calabaza. Los antiguos tratados españoles denominan al parásito con nombres diversos como “coscojo”, “caracolillo” o “palomita” (Rojo-Vázquez & Gómez-Bautista, 1989; Díez Baños, 2011). Francesco Redi en 1668 recuperó fasciolas del hígado de un carnero y de la bilis de una liebre, haciendo constancia de la ubicación biliar del parásito (Rojo-Vázquez et al., 2012). En 1698, Godefridus Bidloo, observó los huevos por primera vez y describió el parásito así como partes de su anatomía, confirmando su hermafroditismo (Gómez-Bautista & Rojo-Vázquez, 1994a); y Pierre Pallas en 1760 extrajo en una necropsia humana fasciolas de los conductos biliares. Otros investigadores como Mehlis, Blanchard, Leuckart, Sommer y Macé ya con posterioridad, describieron la anatomía del parásito de forma más detallada. Entre los acontecimientos históricos relacionados con el parásito, dignos de tener en cuenta, nos encontramos con los siguientes: • 1773: observación de las cercarias por Müller y su enquistamiento por Nitzsch en 1817.
• 1818: detección de la redias en el caracol por Bojanus, denominándolas así en honor a Redi (Cordero del Campillo & Rojo Vázquez, 1999), aunque ya en 1738, Schwammerdan las había identificado sin saber darlas un significado. • 1831: descripción del huevo y del miracidio por Mehlis, confirmando Creplin en 1837 la transformación del miracidio a partir del huevo. • 1842: Steenstrup introdujo el concepto de “alternancia de generaciones” para explicar la relación entre los distintos estadios larvarios con el parásito adulto. • 1874: Weinland descubrió la relación entre los estadios larvarios y Galba truncatula, haciéndole pensar que podría tratarse del hospedador intermediario (Taylor, 1937). Esta teoría fue confirmada por Leuckart y Thomas en 1882 con el descubrimiento del ciclo biológico, y por Lutz en 1892, cuando confirmó que eran las metacercarias las que daban lugar al adulto. Sinitzin completó el ciclo biológico en 1914, cuando describió las rutas migratorias intraorgánicas (Andrews, 1999). El descubrimiento del ciclo sirvió como modelo para otras parasitosis de trematodos digeneos en los que se sospechaba que podía existir algún hospedador intermediario.
DescripciónTesis doctoral de la Universidad de León y el Instituto de Ganadería de Montaña (IGM-CSIC). Leída en diciembre del 2015.
URIhttp://hdl.handle.net/10261/126988
Aparece en las colecciones: (IGM) Tesis
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